Viaja en familia
Viajar a la sierra norte en Familia
Cualquier época del año es perfecta para una escapada en familia a la Sierra Norte de Madrid. Este destino ofrece una gran variedad de actividades, planes y rutas diseñadas para disfrutar al aire libre junto a los más pequeños, permitiéndote crear momentos inolvidables en plena naturaleza. Desde juegos educativos hasta rutas adaptadas para niños, la Sierra Norte te invita a explorar sus rincones y a descubrir en familia toda la riqueza cultural y natural que la región tiene para ofrecer.
Actividades para Disfrutar en Familia
Experiencias en Familia
Descubre una amplia gama de experiencias en familia en la Sierra Norte, ideales para todas las edades. Participa en talleres y actividades pensadas para conectar con la naturaleza, explorar el entorno y aprender juntos mientras te diviertes.
El Camino Natural del Valle, un camino totalmente acondicionado para la práctica del senderismo y el cicloturismo, recorre la totalidad del valle alto del Lozoya. Una ruta fácil y suave, con la presencia constante del río Lozoya.
El valle del Lozoya, quizás el único en sentido estricto del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, se encajona entre la larga cadena montañosa de los Montes Carpetanos y otro cordal no menos elevado que se escinde en su parte central, la Cuerda Larga. La sucesión de elevaciones de más de 2000 m que rodean el valle, conforman un paisaje espectacular.
El valle encierra un valioso patrimonio artístico y monumental, compuesto de ermitas, monasterios, puentes históricos o murallas y un bonito patrimonio etnográfico representado en muros de piedra seca, fuentes, abrevaderos o la arquitectura popular de sus pueblos. Como muestras más significativas el camino nos deja autenticas joyas artísticas como el monasterio de Santa María del Paular, engarzado en un entorno de exuberante naturaleza, el puente del Perdón y del congosto o la muralla y castillo de Buitrago del Lozoya.
Recorre en 2 jornadas en bici todo el Valle Alto del Lozoya, y disfruta a ritmo de pedal los secretos que guarda este hermoso valle Serrano.
Día 1
Rascafría – Lozoya
Puntos de interés: Rascafría y Lozoya pueblos típicos de la Sierra de Madrid, monasterio Santa María del Paular, ermita de Santa Ana.
Día 2
Lozoya – Buitrago del Lozoya
Puente del Congosto, Garganta de los Montes bonito pueblo serrano en la falda del cerro de El Cuadrón. Buitrago del Lozoya, municipio declarado Villa de Madrid.
Día 3
Buitrago del Lozoya.
Puntos de interés: Muralla y castillo de Buitrago, la Villa, Museo Picasso, Piraguas para recorrer el conjunto amurallado desde el río.
Recorre en piragua y a tu aire los paisajes del agua que te brinda El Atazar, el embalse de mayor capacidad de la Comunidad de Madrid. Disfruta de las mejores panorámicas de la Sierra de Madrid desde un nuevo punto de vista mientras navegas por sus tranquilas aguas. Después de la actividad aun os queda tiempo para visitar el bonito pueblo de El Berrueco, pasear por sus calles, contemplar las obras del museo al aire libre de La Cantería y deleitarse con las vistas del embalse desde su iglesia.
Para descansar te ofrecemos nuestros confortables apartamentos donde tienes de todo para pasar unos días inolvidables.
Vamos a conocer Bodegas Viña Bardela en Venturada, una pequeña bodega familiar con más de 80 años a sus espaldas. Allí José Ramón padre y su hijo, que ha heredado el nombre y también el gusto por el oficio, nos llevarán de paseo por sus viñedos, mientras nos hablan de la tierra, el paisaje y el clima y de sus peripecias para lograr convivir con la fauna del entorno. Luego iremos a la bodega para ver cómo elabora sus vinos con D.O.Vinos de Madrid (subzona El Molar), galardonados con la Medalla de Oro Internacional a la Viticultura Heroica. Y tendremos la ocasión de catarlos acompañados de productos gastronómicos de la sierra.
Tras la primera visita nos acercaremos al taller de los artistas Luis Berrutti y Charo Villa en Valdemanco, un museo al aire libre con la imponente Sierra de La Cabrera como telón de fondo. Un lugar sumergido en la naturaleza donde comparten espacio las grandes esculturas de hierro y las pinturas del artista uruguayo Berrutti, y los grabados y estampados de Charo. En aquel insólito paraje ambos artistas comparten vida y su afición por el arte.
Y para finalizar la excursión, muy cerca de la Fundación Berrutti, os recomendamos acercaros al Convento de San Antonio y San Julián, el románico más antiguo de Madrid, del siglo XI o XII, enclavado en la falda de la Sierra de La Cabrera en un paraje excepcional.
Disfruta con esta experiencia de dos actividades unidas a los trabajos y usos tradicionales de la Sierra Norte de Madrid. Actividad ideal para disfrutar junto a tu familia dando un paseo en burro, uno de los medios de locomoción tradicionales que aun hoy se sigue utilizando para recorrer caminos y senderos y una jornada de apicultura en el municipio de Somosierra, donde podrás aprender uno de los aprovechamientos más antiguos relacionados con el medio natural y la fauna salvaje.
Día 1
Llegada de los participantes a Somosierra. Alojamiento en Casa Rural.
Día 2
Desayuno. Realización de la actividad de apicultura en la que los participantes descubrirán de primera mano el trabajo de apicultor, siempre bajo las más estrictas medidas de seguridad, pudiendo observar los panales y descubrir el proceso de elaboración de la miel. Alojamiento.
Día 3
Desayuno. Paseo en burro en la que primeramente se realizará un pequeño acercamiento a estos animales, para posteriormente realizar un paseo en burro; una actividad desde la que tendrán una increíble panorámica de los paisajes naturales de Somosierra.
¿Sabías que en plena Sierra Norte de Madrid existe un Camino de Santiago? Bienvenido al Camino Mendocino, un camino que atraviesa tierra de campos y de santos.
Nos encontramos en uno de los puntos más importantes a nivel agrícola de toda la Sierra Norte, donde se conjuga arte, historia, oficios tradicionales, tradiciones y leyendas y varios personajes de alta relevancia en la historia de España.
En este programa durante dos días nos convertiremos en peregrinos de “ida y vuelta”. Visitaremos el único Museo de agricultura de la Comunidad de Madrid, pisaremos los mismos caminos que en su época pisaron el Cardenal Cisneros, San Isidro o Santa María de la Cabeza, veremos cocederos de vino al aire libre, degustaremos producto artesano y visitaremos la localidad más monumental del Valle del Jarama.
- Día 1
Después de dejar nuestros enseres en Torrelaguna, nos desplazamos a Torremocha del Jarama, donde dejaremos nuestros vehículos e iniciaremos nuestra peregrinación. Empezaremos el Camino Mendocino en esta localidad de gran tradición agrícola. Una vez llegados a Torrelaguna, nos estará esperando una visita guiada a una localidad sorprendente, llena de grandes personajes ilustres.
Para terminar la mañana degustaremos una serie de productos únicos en pleno centro de Torrelaguna. Tarde libre.
Alojamiento.
- Día 2
Tras el desayuno, iniciamos nuestro regreso a Torremocha del Jarama, esta vez por el Canal de Cabarrús, una antigua infraestructura del siglo XVIII, muy avanzada para la época, y que abastecía los campos de regadío que en aquel entonces poblaban el paisaje. Alguna sorpresa especial nos espera durante el recorrido.
Ya en Torremocha, realizaremos una visita guiada al Museo de agricultura de Torremocha, el único de su género en Madrid. El Museo se encuentra dentro de Torrearte: un centro de emprendimiento rural donde se dan cita diferentes artesanos y emprendimientos que abogan por el impulso de desarrollo económico local, circular y sostenible.
Alojamiento.
*Posible variación del orden de las actividades dependiendo del lugar del alojamiento y las condiciones meteorológicas.
Os invitamos a conocer las dos Villas de Madrid incluidas en el Valle del Lozoya: Rascafría y Buitrago de Lozoya. Unidas por el valle y el río y separadas históricamente por motivos administrativos, estas dos poblaciones han adoptado una personalidad muy diferente, Rascafría con una vocación monástica y forestal y Buitrago defensiva y ganadera.
La Villa de Rascafría, enclavada a los pies del macizo de Peñalara, conforma una de las puertas del P.N de la Sierra de Guadarrama. Coronada por el Monasterio de Sta. María del Paular, que tanta influencia ha supuesto en la villa y en el valle, Rascafría es a día de hoy el centro neurálgico de la cabecera del valle. Destacan sus edificios de estilo neomudéjar, el Museo de trajes tradicionales, el antiguo hospital o la Parroquia de San Andrés Apóstol. Toda una explosión de cultura, tradición y belleza natural.
En Buitrago de Lozoya tendremos la sensación de estar en otra época, sus murallas nos hablan de un pasado fronterizo, último bastión defensivo para los árabes y también para los cristianos en la delgada línea fronteriza conocida como la Marca Media.
En su interior, además de pasear por sus calles o por el adarve desde el cual las vistas son sorprendentes, encontraremos auténticas obras de arte. Una visita obligada ya que supone un auténtico regreso a la Edad Media.
Día 1
Comenzaremos nuestra ruta dirigiéndonos hacia la Villa de Rascafría. Un monje benedictino nos guiará por el Monasterio de Santa María del Paular, considerado la joya arquitectónica del Valle del Lozoya.
Al otro lado del monasterio, en el Puente del Perdón, accederemos a través del Bosque finlandés a la Villa de Rascafría. Después de degustar los productos de la tierra en un restaurante de la localidad, podremos pasear por las calles de la Villa donde os animamos a visitar el Museo de trajes tradicionales o contemplar la bella estatua del Arcángel San Miguel en la iglesia de San Andrés.
Para despedir la jornada, descansaremos en un alojamiento del municipio.
Día 2
Al acercarnos a de Buitrago de Lozoya, lo primero que nos sorprende es la muralla medieval que envuelve la Villa, y el buen estado de conservación en el que se encuentra.
Acompañados por un guía, realizaremos una visita a esta villa y a su conjunto Histórico-Artístico, donde encontraremos auténticas obras de arte como pueden ser su Alcázar o Castillo de los Mendoza, la Torre del Reloj, la Barbacana, la Coracha, la iglesia gótica de Sta. María del Castillo, también conocida como “la iglesia de las tres culturas”. Tras comer en alguno de los restaurantes del municipio, visitaremos el Museo Picasso, inaugurado por Eugenio Arias en 1985, Fin de nuestros servicios.
La variedad geográfica de la Sierra Norte, que incluye macizos montañosos y vegas junto a los ríos, permite el cultivo de viñedos que producen vinos de alta calidad. Te invitamos a experimentar un maridaje de vino y montaña, conocer una bodega con encanto, los viñedos donde se producen las variedades de vides y disfrutar de los paisajes de montaña de la Sierra Norte.
Día 1
Llegaremos al alojamiento, Hotel Camino Real en Torrelaguna donde nos relajaremos en un oasis de tranquilidad. Tiempo libre. Alojamiento en el Hotel.
Día 2
Desayuno. Tras la recogida de los clientes en el propio hotel nos dirigiremos a realizar la visita guiada a una bodega con solera en la Sierra Norte de Madrid, con una duración en torno a 2 horas aproximadamente. Durante la visita conoceremos de primera mano el viñedo y la propia bodega en la que se maduran sus ricos caldos. En este lugar realizaremos una cata comentada
en la que aprenderemos más sobre las particularidades con las que cuentan sus caldos. A lo largo de esta experiencia conoceremos de primera mano los olores, sabores y texturas de los
diferentes vinos que se ofrecen en esta bodega de la mano de un experto enólogo. Tras la visita a la bodega, los clientes disfrutarán de tiempo libre en el que poder almorzar y conocer el municipio de Torrelaguna. Alojamiento en el Hotel.
Día 3
Desayuno. Tiempo libre, os recomendamos visitar el convento románico de San Antonio. Comida en un restaurante local. Partida de los clientes.
Les proponemos una escapada que no les dejará indiferentes; revivir la existencia de los primeros pobladores de la Sierra Norte a través de la interpretación de los arqueólogos; reconstruir la vegetación que les rodeaba, los animales que les acechaban o de los que se alimentaban, rememorar como cazaban, visitar los lugares donde dormían, comían… y sentían.
Les invitamos a un recorrido por yacimientos arqueológicos, necrópolis, castros, cuevas…. pertenecientes al Paleolítico, Edad de Hierro y Edad de Bronce y obras monumentales que datan del S. XV- XVII. Una ruta histórica, la historia de la Sierra Norte a través de los restos que nos dejaron sus primeros pobladores, para interpretar una vida de supervivencia en un mundo por descubrir.
Día 1
Nuestra ruta comienza con la visita guiada a la Necrópolis de Sieteiglesias, un conjunto de 85 tumbas de la Alta Edad Media coincidente con la repoblación cristiana tras la toma de Toledo (1085 d.C.).
Después nos trasladaremos a Pinilla del Valle, para visitar el Yacimiento Arqueológico “Valle de los Neandertales”. Un auténtico viaje en el tiempo que nos permitirá, a través de su equipo de arqueólogos, reconstruir el pasado a partir de los registros encontrados. El proyecto dirigido por el Museo Arqueológico Regional, está permitiendo reconstruir la evolución del paisaje y el clima del pasado en esta región.
Comida en un restaurante en el bonito municipio de Lozoya.
Tras la comida les recomendamos dar un paseo por este pueblo que se mira en el espejo natural del embalse de Pinilla. Lozoya es patrimonio y sinónimo de encuentro con la arquitectura serrana.
Alojamiento y cena en La Cabrera.
Día 2
Desayuno. Visita al Yacimiento Arqueológico Dehesa de la Oliva, en Patones.
En esa zona se encuentran dos ejemplos de enorme importancia: la Cueva del Reguerillo (primeras manifestaciones artísticas de Madrid, en forma de pintura rupestre), y un yacimiento que evidencia la existencia de una ciudad carpetano-romana que se desarrolló entre principios del siglo II a.C. y la época visigoda.
La población albergaba un poblado amurallado, con una configuración urbana desarrollada con calles y manzanas, en donde había hogares, hornos, edificios públicos, pequeños comercios…
La población fue abandonada y la colina se utilizó como necrópolis en los siglos V y VI d.C. Después de la Reconquista, la zona volvió a ser ocupada y de esa época quedan los restos la ermita de la Virgen de la Oliva (románico- mudéjar).
Para terminar nos dirigiremos hacia Torrelaguna, declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1974 la cual nos ofrece un gran patrimonio cultural y arquitectónico, al que hace referencia el antiguo Pósito, su muralla defensiva (S. XIV), el Monasterio Franciscano, ermitas y abadías y La Iglesia de Sta. María Magdalena, siendo este último su monumento más representativo. Realizaremos el regreso a la capital después de la comida en la misma localidad.
Rutas Adaptadas para Niños
Las rutas en familia en la Sierra Norte están diseñadas para que los más pequeños puedan disfrutar del senderismo y la naturaleza de manera segura y divertida. Estas rutas de fácil acceso son perfectas para compartir una jornada de exploración en un entorno natural único.
La senda parte de la iglesia de la Inmaculada Concepción de Paredes de Buitrago, y sube por la primera calle que sale a la derecha de la carretera, al lado de la parada del autobús, junto con otra senda local que se dirige a los Descansaderos. En la siguiente bifurcación se separan ambas sendas, continuando el Camino al Molino por la izquierda. Pasa junto a la antigua fragua, el potro de herrar y la Fuente Vieja hasta el campo de deportes. Allí coge el camino de la izquierda, que discurre entre muros de piedra y fresnedas bien aprovechadas por el ganado. Se cruza la senda Frente del Agua y la carretera M-127 para continuar por un camino de tierra que sale a la derecha, en dirección al río de la Nava o Cocinillas. La senda termina en el molino de Paredes. La vuelta se realiza por el mismo camino.
El primer tramo de la senda atraviesa un paisaje reticulado de pastos, fresnos y muros de piedra que delimitan las diferentes propiedades. Se mantiene un aprovechamiento ganadero de estos pastos y no es raro tener que compartir la senda con el ganado vacuno, ya que en este tramo el camino discurre por las vías pecuarias Cordel del Carrascal y Descansadero del Salegar del Zapatero.
La ruta nos acerca hasta los restos arqueológicos del frente de guerra que se estableció en esta zona durante la Guerra Civil. Este frente tuvo una gran importancia estratégica ya que defendía el control de dos embalses cercanos que abastecían de agua a la población de Madrid: el embalse de Puentes Viejas y el embalse de El Villar. Se pueden observar diferentes infraestructuras bélicas como trincheras y casamatas.
Finalmente la ruta llega hasta el molino de Paredes en el río de la Nava o Cocinillas. En él se puede observar la maquinaria original y las diferentes estructuras que hacían funcionar el molino, incluida una cacera. Destaca así mismo la vegetación de ribera, junto a la cual se ha ubicado una pequeña zona de picnic con una mesa y unos bancos.
Comenzamos en la plaza Mayor y tomando la calle del Pez vamos en dirección a la carretera de San Mamés. Ya en la carretera y pasando la última casa que queda a la derecha (antigua casa del médico) enseguida aparece la Cañada o camino de Gallegos. La tomamos a la derecha y en suave ascenso pasamos por el Barrio de Los Llanos (Calle de los Gallegos) y llegamos al puente del ferrocarril. Siguiendo el camino y sin desviarnos pasaremos por el depósito de agua pasando de largo un camino que sale a nuestra izquierda. Enseguida el bosque de robles (rebollar) se espesa hasta rebasar un abrevadero a la izquierda del camino que nos indica que llegamos primero al Raso de La Cruz y después al Prado de Matahambre, ya campo abierto y con vistas a la sierra en primera línea ( de izquierda a derecha: La Peñota, Puerto de Linera y Los Toconosos). Al llegar al pinar el camino se bifurca. Nosotros tomaremos el de la derecha. Al llegar al Puente de Piedra sobre el Arroyo de los Robles merece la pena hacer una parada y disfrutar de la tranquilidad del paraje. Continuamos por la pista y al arreciar la pendiente hemos de localizar un pequeño sendero que sale a la derecha de la pista y que nos conducirá perdiendo altura hasta el cauce del Arroyo Hondo. Basta con remontar el arroyo por su margen derecha hasta una tolla (manadero de agua en el suelo que suele ser un barrizal intransitable). En ese momento vadearemos el arroyo, lo que nos puede resultar complicado en época de deshielo, y subimos por la margen izquierda hasta un berrocal, (roquedo más o menos abrupto), que dejaremos a nuestra izquierda a medida que ascendemos. Llegamos a un alto o atalaya desde donde contemplamos un pequeño desfiladero, (el Cancho Litero), con vistas a la sierra, (Cancho del Aguila y Lomo Gordo) y al Valle Medio del Lozoya, (Villavieja y Buitrago). Desde allí dejamos el berrocal a nuestra izquierda y bajamos con cuidado por la fuerte pendiente entre pinos y roquedos hasta el pie de la cascada donde encontramos una poza.
Para regresar volvemos de nuevo a la atalaya, desandamos el sendero hasta una bifurcación que tomaremos a la izquierda por encima de un pino caido y a media ladera sin perder altura nos lleva fuera del pinar para aparecer en la Cañada de La Solana que finaliza en Villavieja.
La ruta del Lino recorre las zonas bajas del término de Villavieja entre huertas, dehesas y prados, Su nombre está ligado al cultivo y tratamiento de esta planta que tanta importancia tuvo para la economía del pueblo desdel el siglo XV hasta los primeros años del siglo XX, y de donde se han derivado topónimos como linares, arroyo de las pozas o puerto linera.
La diversa y abundante flora se aprecia en la alternancia de avellanos, fresnos, sauces, arces, majuelos, encinas; así también en flores como las primaveras, los crocus nacisos y el lino silvestre; y en algunas plantas medicinales como el poleo, la manzanilla, la árnica o ruda, y plantas aromáticas como el tomillo cantueso y la mejorana.
En cuanto a la fauna podemos encontrar en ciertas épocas del año corzos, zorros, jinetas, conejos, liebres y aves como la cigüeña blanca, el águila calzada, los arrendajos y los rabilargos.
Las aguas que discurren por la Reguera madre proceden de numerosos manantiales que nacen en la sierra y vierten en el arroyo de la «Garganta», en la zona del «praidón» hasta la «vuelta la reguera», lugar donde se corta el arroyo para que el agua entre en la reguera madre y riegue los huertos, prados y linares. De origen muy antiguo, se cree que fue construida por los árabes. El primer documento donde se constata su existencia son las ordenanzas de reguera del año 1485 en las que se recogen los derechos y deberes de la Comunidad de Regantes.
A lo largo de la reguera existen varios brocales que sirven para dirigir el agua a las fincas. Brocal del agostadero, peña la raya, san juanes, y traspaillo, son algunos de ellos. Para el mantenimiento de la Reguera Madre, el «Alcaide de Reguera» convoca un día al año a todos los regantes para realizar labores de limpieza y las reparaciones necesarias, estando obligados a participar todos ellos.
La Dehesa Boyal es una de las fresnedas comunales mejor conservadas de la Comunidad de Madrid. Su nombre proviene por destinarse antiguamente para las yuntas de vacas o bueyes de trabajo. Constituye una base tradicional de aprovechamiento del medio, combinando la ganadería extensiva que explota pastos, hojas de fresnos y leña; así como el «ramoneo», poda de las ramas terminales de los árboles para alimento del ganado. Los fresnos son desmochados tomando su aspecto característico de gruesos troncos y copas pequeñas. Para proveerse de combustible, los vecinos hacen lotes de leña, teniendo derecho cada uno a una «suerte» o parcela, que se sortea cada año en invierno.
En la vertiente Oeste del Pico cebollera, existe una dehesa boyal que guarda una de las reliquias botánicas que aún nos quedan en la región de épocas glaciares. Está considerado como uno de los bosques más hermosos de la Comunidad de Madrid, ya que su enorme variedad: acebos, robles, cerezos, avellanos, servales y, sobre todo abedules, hacen de este un lugar espectacular, más si cabe cuando llega el otoño y los contrastes entre las diferentes especies se hacen más patentes.
La ruta comienza junto a la estación de aguas residuales (Depuradora) de Somosierra. Cruzamos la antigua N-I y nos incorporamos a un camino tras cruzar un portillo. El camino asciende y se divide en tres, nosotros tomamos el de en medio, el camino entre cambroños y avellanos nos conduce al arroyo de la Dehesa. Cruzamos el arroyo, en esta zona ya vemos los primeros abedules, junto con avellanos, robles y acebos.
El camino desemboca en una pista a la que nos incorporamos, hacia la izquierda (Noroeste). El camino nos conduce a la Fuentefría. Cerca de esta podemos ver un abedul con el tronco horizontal. El camino ahora, un poco desdibujado, baja hasta un bonito mirador, donde se nos muestra una magnifica panorámica de la Dehesa. Volvemos a dirigirnos hacia la fuente, y esta vez nos dirigimos hacia la izquierda, buscando el arroyo, para cruzarlo y bajar por su margen derecha. El camino es imperceptible, seguimos el río hasta que este vuelve a aparecer, y nos incorporamos a él hasta llegar al cruce del inicio.
El paseo a la cascada del Purgatorio es una de las rutas más emblemáticas que nos descubren el Valle del Paular. La ruta sigue parte del histórico camino de Madrid o de La Morcuera, que unía la Cartuja del Paular con la Corte madrileña a través del Puerto de la Morcuera.
La ruta comienza frente al monasterio de Santa María del Paular. Tomamos el camino que nos conduce al Puente del Perdón, construido durante la primera mitad del s. XVIII a instancias de la comunidad cartujana del Paular para salvar las aguas del río Lozoya. El camino discurre entre robledales por este tramo del camino histórico de Madrid. Pasamos el cruce que nos llevaría al albergue de los Abedules y en la zona conocida como Poza de los Pintores, tomamos el camino que sale a nuestra izquierda. El camino entre robles pronto se acerca al arroyo del Aguilón, del que ya no se alejara en toda la ruta. Este arroyo es uno de los afluentes más importantes del Lozoya.
A medida que avanzamos los robles comienzan a alternarse con pinos silvestres, que poco a poco irán tomando el protagonismo. Junto al arroyo abundan los árboles de ribera como alisos, sauces, arces, fresnos, abedules…
En la parte final del recorrido, que ahora transitamos por un sendero, surgen los imponentes cortados de Majada grande, paredes verticales que forman un congosto preludio de la belleza que forma el escalón geológico de las peñas del Purgatorio, por el que se precipitan las aguas del arroyo del Aguilón.
Para la vuelta tenemos una alternativa para no repetir la totalidad del camino. Al llegar al puente de madera, en vez de seguir de frente por donde vinimos, cruzamos el puente y seguimos el camino que bordea la ladera de la Umbría, y desemboca en el camino de Madrid, al que nos incorporamos hacia la derecha.
El Puente del Perdón.
Este precioso puente construido en sillería de granito, desde el que se contempla la monumentalidad del Monasterio del Paular, así como la que forman las montañas que nos rodean, fue construido en el s. XVIII y debió sustituir a otro puente, más modesto, pero con la misma finalidad, cruzar el río Lozoya para acceder al molino de papel de Los Batanes, donde los monjes fabricaban papel. Con este papel se imprimió el libro más importante de la literatura española “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” en el año 1605.
También se cuenta que por este puente eran conducidos a la horca los reos, que eran ajusticiados en un paraje conocido como Casa de la Horca. El juicio se celebraba junto al puente, y cruzando este apelaban su sentencia, lo cual significaba su última oportunidad de salvar la vida.
Ruta de gran valor etnográfico que nos lleva a recorrer parte de una de las cañadas con más importancia del centro peninsular. La trashumancia, una de las actividades con más importancia histórica en la Sierra Norte, se plasma en esta ruta por donde entraba y salían cada año miles de cabezas de ganado para pastar en las laderas, collados y puertos de la Sierra Norte durante la época estival.
Con la posibilidad de poder comenzar en Bustarviejo o Buitrago, la ruta que describimos a continuación tiene su inicio en Buitrago del Lozoya, Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural, donde destaca su muralla medieval que fue declarada Monumento Nacional.
La ruta parte en dirección al pantano de Riosequillo, junto al colegio Peñalta, para una vez cruzada la autovía, girar hacia el Sur. El camino entre encinas y robles gana suavemente altura mientras nos dirigimos a El Cuadrón lo que nos deja bonitas imágenes del pantano. Pasada la población de El Cuadrón, ganamos el collado del Portachuelo, y nos asomamos a la Sierra de la Cabrera, el camino bordea la ladera de Peña Negra, y pasamos junto a un antiguo penal de la posguerra.
Entre la Sierra de la Cabrera y Peña Negra alcanzamos uno de los lugares con más solera de la ruta, el collado del Medio Celemín. En este punto a los pastores que conducían los rebaños se les cobraba un portazgo o impuesto por entrar en las tierras del señorío de Buitrago. Que consistía en medio celemín (Medida de capacidad) de trigo.
A partir de aquí el camino llanea faldeando las laderas de Peña Negra y el Mondalindo hasta alcanzar la bonita localidad serrana de Bustarviejo.
La ruta que describimos a continuación, se puede iniciar tanto en el Puerto de El Cardoso como en la localidad de La Hiruela. La descripción que detallamos la realizamos desde el Puerto, al ser un lugar menos concurrido y tener en el punto intermedio una población para poder comer, tomar un refresco o reponer agua. Otro detalle importante es que no se trata de una ruta marcada en su totalidad, ya que el primer tramo no esta marcado, en la parte media aparecen antiguas marcas y a partir del puente del Cardoso, ya sí aparece marcado como un PR, por lo que os aconsejamos contar con un mapa de la zona, y si no sabéis leer un mapa, realizarla con un GPS descargandoos el track o a través de la aplicación Wikiloc con el telefono movil
Comenzamos en el puerto de El Cardoso, nos situamos en la parte Oeste de la misma, y comenzamos a andar hacia el Norte, buscando un camino que se interna entre los pinos y que se ha desbrozado recientemente. Descendemos, cruzamos la carretera y poco después nos incorporamos a una antigua pista que nos lleva ahora hacia el Sur. Caminos un trecho por la pista, hasta que esta culmina y da lugar a un sendero que desciende a la misma orilla del río.
A partir de aquí el sendero se interna en un bosque de ribera compuesto por fresnos, sauces, cerezos, álamos, alisos, majuelos…al que se suman abedules y melojos. En la ladera, pinos y melojos se alternan, para darnos sombra cuando el sendero se aleja del cauce para evitar zonas rocosas y luego volver junto al río. Ademas de estas zonas pobladas de vegetación de ribera, se alternan zonas de praderas que nos invitan al descanso y a la contemplación. Tras unos 5 km de marcha llegamos al puente de El Cardoso. Nuestra ruta sigue de frente, para seguir el curso del Jarama entre vegetación de ribera para llegar a un amplio prado donde se encuentran las ruinas del Molino de Juan Bravo, donde podemos ver la gran piedra de moler incrustada en la hierba. Más adelante volvemos a ver otra infraestructura asociada a los molinos de agua, el caz o canal que lleva el agua al molino, y siguiendo este llegamos al molino harinero de La Hiruela y su área recreativa.
Frente al molino, cruzando una puerta de madera nos incorporamos a un camino que sube hacia el pueblo, poco después de comenzar la subida, existe una variante que nos lleva a un colmenar tradicional, realizados en troncos huecos y con lajas de esquisto o barro como tapa. El camino sigue ascendiendo bajo la sombra de grandes árboles, que nos conducen a las huertas familiares pobladas de árboles frutales, antes de llegar de nuevo a La Hiruela.
Una vez en La Hiruela, nos dirigimos a la Iglesia, tras ella parte la ruta de molino a molino, camino tradicional que conectaba La Hiruela con El Cardoso de la Sierra, y tomamos un camino poblado de enormes robles, nogales comunes y cerezos silvestres, hasta llegar al puente de madera sobre el río Jarama. Aquí retomamos el sendero, ahora remontando el río para volver sobre nuestros pasos.
Planes Divertidos y Educativos
Encuentra planes educativos para descubrir la Sierra Norte de una manera lúdica. Juegos y actividades didácticas ayudan a los niños a conocer el entorno natural, su fauna y flora, promoviendo el respeto y el amor por la naturaleza.
¿Tienes ganas de un fin de semana en familia? ¡Te ofrecemos un fin de semana auténticamente familiar, auténticamente natural, activo y diferente!
Ven a descubrir nuestro centro de Agroturismo El Capriolo, donde se mezcla tradición, naturaleza y comodidad; Pero no únicamente esto, te prometemos una estancia llena de experiencias y actividades con las que os sumergiremos al completo en la naturaleza, la vida del campo y sus tareas campestres.
Para que disfrutéis conociendo y aprendiendo de la tradicional vida del campo. ¡Os esperamos!
«Granjeros por un día» es una de nuestros actividades principales en la que mostramos la actividad diaria de nuestra granja. Pastoreando con el rebaño, conocemos los animales que viven en la granja como las ovejas, las cabras, los perros, las gallinas… dependiendo de la época del año nos acercamos a la huerta y sus labores. Aprendemos y descubrimos pequeños secretos y curiosidades de la granja y la convivencia de la misma con la biodiversidad que le rodea.
Si quieres iniciarte y formarte en el mundo ecuestre, independientemente de tu edad y nivel de equitación, ven a conocernos. Podrás realizar múltiples actividades ecuestres con nuestros amigos los caballos: rutas y paseos a caballo, campamentos, concursos, clases de salto de obstáculos, doma clásica, pony games, horsebal… Todas nuestras actividades se adaptarán a tus necesidades y las puedes practicar individualmente o en grupo.
Pasa un día agradable aprendiendo junto a otras personas que comparten tus inquietudes. Podrás hacer productos de cosmética natural, jabones, preparar tu propio botiquín natural, pan con masa madre, conservas o cerveza caseras, aprender a montar tu propio huerto y gallinero ecológicos, criar lombrices para hacer compost así como construir con madera juguetes, objetos para tu hogar o elementos para la huerta.
Crees que la naturaleza es una fuente de inspiración para crear?¿Te gustaría pintar paisajes como hacían los impresionistas en La Provenza?¿Quieres aprender a aprovechar la luz natural para potenciar tus fotos de paisaje? ¿Sabías que la foto nocturna tiene muchísimas posibilidades y puedes llegar a fotografiar las estrellas?
Disfruta de una experiencia creativa en familia desarrollada en la naturaleza en la que descubriréis vuestras habilidades artísticas y os divertiréis explorando a través de diferentes técnicas pictóricas y fotográficas.
¡Súmate a este plan en familia y demuestra el artista que llevas dentro! ¡Desconecta de la ciudad y descubre la variedad de paisajes que tiene Torremocha de Jarama!
Planes RuralArt:
Taller “Los Dadaistas” de creatividad en familia: Nos basaremos en los principios dadaístas para desarrollar una actividad creativa en familia realizando diferentes actividades plásticas. Taller para todas las edades y niveles.
Taller “Los Impresionistas” de pintura al aire libre: Trasladaremos los caballetes al campo para pintar como hacían los impresionistas con ayuda de nuestra pintora Leto. Descubriremos el potencial de la luz natural y como trasladarla al lienzo. Taller para todas las edades y niveles.
Taller “F64” fotografía de naturaleza : Aprenderéis a mejorar vuestras fotos de naturaleza, a capturar la luz natural y a descubrir el universo de la macrofotografía, contaremos con el apoyo de nuestra fotógrafa Marta, que os enseñará las posibilidades de vuestra cámara o Smartphone. Taller para todas las edades y niveles.
Taller “Galileo” fotografía nocturna: Los cielos de Torremocha de Jarama son ideales para poder fotografiar su puesta de sol, la vía láctea y las constelaciones. Con un trípode y una cámara réflex seremos capaces de poder descubrir el universo que tenemos encima de nosotros. Esta actividad está sujeta a condiciones meteorológicas.
Según actividad
-Taller “Los Dadaistas”: 15€ por persona
-Taller “Los Impresionistas”: 15€ por persona
-Taller “F64”: 20€ por persona
-Taller “Galileo” : 25€ por persona
Disfruta en familia aprendiendo sobre los indicios de presencia que nos deja la fauna de la Sierra de Madrid a su paso. Actividad para todas las edades centrada en la educación ambiental y en la interpretación del entorno natural. ¿Te lo vas a perder?
Signatur te lo pone fácil!!!.
Esta y otras actividades las puedes encontrar en nuestra web www.signaturweb.com
Las aves están por todas partes aunque a menudo no reparemos en ellas. Pueblan pueblos y ciudades, cultivos, bosques, pastizales, roquedos de montaña…Os proponemos es sencillos paseos para toda la familia, recorriendo los mejores parajes del valle del Lozoya y
La Sierra del Rincón, para iniciarse en la observación de aves, aprendiendo cuales son las especies más comunes de nuestros campos y los trucos que nos permiten identificarlas. Y mientras buscamos los pájaros que nos rodean, desde los pequeños petirrojos a las grandes rapaces, nos internaremos por viejos caminos y pequeñas veredas para conocer los secretos de los más valiosos ecosistemas serranos, su flora, su fauna y los usos humanos que les han dado forma.
Disfruta en familia y en plena naturaleza y pasa un rato agradable en una finca de producción 100% ecológica y sé agricultor/a agroecológico por un día, donde el respeto a los ciclos naturales y la sostenibilidad es lo principal.
Aquí cultivamos, rodeados de montañas, bosques, prados y agua en pleno valle del Lozoya, gran variedad de frutos rojos (frambuesas, arándanos, fresas, grosellas, uva espinas y moras) cerca de la ciudad, pero en un entorno tranquilo, silencioso y natural.
Lo mejor de todo es que podrás recoger tú mismo/a tus propias bandejas de deliciosos frutos rojos para comer en casa.
Además, ofrecemos cursos y talleres sobre divulgación de la naturaleza y agroecología a grupos, escuelas y centros formativos en nuestra huerta biodiversa de verano e invierno, ecológica, local y respetuosa con el medio ambiente
Fiestas Típicas para Disfrutar en Familia
La Sierra Norte de Madrid es famosa por sus fiestas tradicionales, coloridas y llenas de vida, que ofrecen una experiencia cultural única. Estas celebraciones son ideales para disfrutar en familia, con desfiles, música, bailes y actividades al aire libre que harán de tu visita una experiencia inolvidable.
El Esquileo
El Esquileo es una de las fiestas más representativas de Puebla de la Sierra, dedicada a la recuperación de antiguos oficios serranos como el esquileo de ovejas, una práctica esencial en la ganadería y economía local. Esta festividad, celebrada el primer fin de semana de junio en el área recreativa La Tejera, incluye una serie de actividades que permiten a los asistentes conocer de cerca este oficio tradicional. Entre las actividades destacan:
- Demostración de esquileo: Los expertos muestran la técnica de esquilar ovejas, una habilidad que requiere destreza y conocimiento.
- Caldereta popular: Una comida comunitaria donde los visitantes pueden disfrutar de platos típicos de la sierra.
- Actuaciones y bailes tradicionales: Música y danzas folclóricas que animan el ambiente y celebran la cultura local.
- Conciertos: Al finalizar la jornada, se presentan conciertos de música tradicional y contemporánea para toda la familia.
El Esquileo es ideal para quienes buscan un acercamiento al turismo cultural y desean experimentar de cerca la vida y las tradiciones rurales de la Sierra Norte de Madrid.
Corpus Christi
El Corpus Christi en Torrelaguna es una de las celebraciones religiosas más destacadas en la Sierra Norte de Madrid, que cada 2 de junio une a vecinos, asociaciones y hermandades para revivir una de las tradiciones más antiguas y representativas del pueblo. Este evento combina espiritualidad y arte, ya que los habitantes de Torrelaguna elaboran detalladas alfombras y altares florales en las calles, creando un escenario de gran belleza para la procesión.
Los preparativos comienzan al amanecer, cuando los vecinos decoran las calles con flores y otros materiales naturales, para que todo esté listo para la misa de las 12 horas y la procesión posterior. La festividad busca no solo honrar esta celebración católica, sino también recuperar y preservar la relevancia histórica del Corpus Christi en Torrelaguna, una fiesta que durante siglos ha tenido un papel importante en la cultura local.
Braojos Tradicional
Braojos Tradicional es una jornada anual en la que se celebra y difunde la cultura tradicional de Braojos. Durante el evento, los asistentes pueden disfrutar de música folclórica, talleres, y un mercadillo artesanal en la plaza del pueblo. La jornada culmina con conciertos que representan la diversidad cultural de la región. Braojos Tradicional, celebrado el último sábado de mayo, es una oportunidad para experimentar y aprender sobre la cultura serrana en un ambiente festivo.
Jornada de la Vereda y la Villa
Durante la Jornada de la Vereda y la Villa, los asistentes pueden disfrutar de actividades que exploran el patrimonio cultural y natural de Villavieja del Lozoya. Algunas de las actividades destacadas incluyen:
- Senda guiada: Un recorrido por los paisajes y rincones naturales de Villavieja, con explicaciones sobre su historia y biodiversidad.
- Mapa emocional: Un viaje emocional en el que los mayores del pueblo comparten sus recuerdos y experiencias de lugares emblemáticos, como el lavadero, la fragua o el horno de pan.
- Talleres infantiles y familiares: Actividades para todas las edades, pensadas para conectar a las familias con las tradiciones y el entorno rural.
- Exposiciones: Muestras culturales y educativas que reflejan la riqueza histórica y artística de Villavieja del Lozoya.
- Concurso fotográfico: Una oportunidad para capturar y celebrar la belleza del pueblo y su gente.
- Concierto y comida popular: La jornada culmina con música y una comida tradicional, que permiten a los visitantes disfrutar de la hospitalidad y gastronomía local.
La Jornada de la Vereda y la Villa es ideal para quienes desean conocer el turismo cultural y rural en la Sierra Norte, ya que ofrece una inmersión en la vida serrana y el patrimonio de Villavieja del Lozoya.
Belén viviente en El Berrueco
Cada diciembre, los vecinos de El Berrueco representan un Belén Viviente, recreando escenas bíblicas y antiguos oficios como la cantería, la herrería y la matanza. Esta representación, que se celebra durante los últimos dos fines de semana de diciembre, comenzó en 1999 como un proyecto comunitario modesto y, con el tiempo, se ha convertido en uno de los eventos más importantes del pueblo. Es ideal para disfrutar en familia y experimentar una tradición navideña única en la Sierra Norte de Madrid.
Los Máscaros
Durante el Carnaval, Braojos celebra la fiesta de Los Máscaros, una tradición singular en la que jóvenes del pueblo se disfrazan con pieles y pelucas, asemejándose a monstruos, y persiguen a los niños por las calles. Esta celebración es una de las más populares y llama la atención de visitantes y niños de otros pueblos que se acercan para vivir la experiencia. Los Máscaros se celebra cada Martes de Carnaval y representa el espíritu carnavalesco y la preservación de las tradiciones ancestrales.
La Siega
La Siega es una fiesta tradicional que se celebra en julio y que revive la antigua práctica de la cosecha de centeno en El Berrueco. Durante este evento, mayores y pequeños se reúnen en el campo para realizar las tareas de siega, trilla y separación del grano, transmitiendo estos conocimientos a las nuevas generaciones. La festividad incluye una comida tradicional donde no falta el chorizo “de la olla” y el lomo, ofreciendo una experiencia completa de la vida rural serrana. La preparación de esta fiesta se extiende durante el año:
- Octubre: Preparación y arado de la tierra, y siembra de cebada.
- Octubre a marzo: Cuidado de la siembra.
- Abril: Abono de la tierra para mejorar la cosecha.
- Julio: La siega y trilla del centeno, seguidas de la fiesta de recolección.
La Vaquilla
La Vaquilla es una celebración de invierno de origen pagano que tiene lugar en varios pueblos de la Sierra Norte, incluido El Berrueco. Esta festividad, que simboliza la riqueza de la naturaleza y la conexión con la tierra, ha sido descrita por el antropólogo Caro Baroja como una fiesta carnavalesca, debido a su enfoque en la renovación y el cambio. La Vaquilla es una excelente oportunidad para vivir de cerca las tradiciones serranas y disfrutar de un evento con historia.